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Diferencias
entre absorción y aislación
En general, existe un marcado desconocimiento del tema. Queremos a través
de esta breve síntesis, marcar las diferencias entre estos dos
conceptos y explicar que tipos de materiales de acondicionamiento acústico,
se deben emplear en los distintos tratamientos.
Es muy importante entender bien esta diferenciación, por cuanto
ambas situaciones tiene soluciones distintas y los materiales a utilizar
para resolver uno u otro caso son también sustancialmente diferentes.
Absorción
Antes de desarrollar el tema de la absorción sonora es
necesario definir lo que significa el término de reverberación.
La absorción sonora o fono absorción, consiste en aprovechar
las propiedades de algunos materiales, sistemas o montajes que permiten
transformar parte de la energía sonora que se genera en un determinado
lugar, en otra forma no acústica de energía térmica
(CALOR), cuyos valores son prácticamente despreciables.
Si bien éstas técnicas se desarrollaron originalmente para
controlar la cantidad acústica de salas destinadas a la buena reproducción
de la palabra hablada o la música, tienen una intervención
muy interesante en lo que a control de ruido se refiere. También
se la aplica como complemento de los sistemas aislantes aumentando su
eficiencia.
Reverberancia
El ruido proveniente de una o más fuentes sonoras (máquinas,
equipo de audio o personas) se propaga en forma esférica en todas
direcciones. Cuando se encuentra con una superficie "dura",
parte la atraviesa y parte la refleja. Cuanto más masa y rigidez
tiene la superficie sobre al que incide, mayor es el porcentaje de reflexión.
Mientras no encuentra una superficie blanda y permeable, el sonido continúa
reflejándose por un determinado tiempo hasta llegar a perderse,
por lo tanto dentro de un recinto cerrado, el sonido escuchado es la suma
del que incide directamente, más el reflejado.
Una misma fuente sonora y de igual intensidad, generará entonces
un ruido mucho mayor en el interior que si estuviera al aire libre.
- Caso típico de ruidos dentro de una planta industrial
- Recintos con gran afluencia de público, como
restaurantes, salones, cines, auditorios, etc.
- Acondicionamiento de salas de música, salas de
locución, sets de televisión, etc.
- Tratamiento de ambientes muy reverberantes en general.
La cantidad de ruido reflejado dentro de un recinto puede
controlarse mediante la utilización adecuadas de materiales absorbentes
sonoros.
Si tomamos un local de planta rectangular y una fuente de pequeñas
dimensiones, que podemos suponer concentrada en un lugar, por ejemplo,
un orador, veremos que cada punto de la sala recibe el sonido inicial
repetido muchas veces. Si en esa misma sala colocáramos una persona
escuchando al orador, se determinaría que los sonidos que este
auditor recibe no viene, sino en parte directamente de la fuente. Existe
una gran proporción del sonido que provendra de las paredes, el
piso, el techo y el mobiliario.
Un auditor percibe primero lo que la fuente de sonido le envía
directamente, luego la primera reflexión, en seguida la segunda
y así sucesivamente toda la serie de reflexiones.
Todas estas reflexiones se siguen de cerca, con intervalos de escasa fracción
de segundo.
Entonces decimos, que la reverberación es el conjunto de los efectos
resultantes de esa multiplicidad de reflexiones que se siguen rápidamente
unas a otras.
La reverberación prolonga un sonido y su tiempo de duración,
será el que debemos controlar ya que la excesiva reverberación,
dificulta la claridad y deteriora la inteligibilidad del lenguaje, intensificándose
el problema, al aumentar el nivel sonoro de la fuente
MATERIALES FONOABSORBENTES
Los materiales absorbentes genuinos deben ser permeables al paso del aire,
del tipo de los fibrosos o con poros intercomunicados. Su efecto consiste
entonces en disminuir el nivel sonoro en esa región.
Debe tenerse presente que el tratamiento con estos materiales
no afecta el campo sonoro directo, por lo que quien esté operando
por ejemplo, en una posición próxima a una máquina,
no tendrá protección por este método.
Entonces diremos que estos materiales absorbentes reducen el nivel sonoro
interior, con lo que es menor el ruido capaz de transmitirse al exterior,
evitando además en gran medida la fuga de ruido a través
de aberturas o sellados defectuosos.
Los materiales fonoabsorbentes son particularmente útiles para
controlar el tiempo de reverberación de los recintos.
Si bien esto puede no ser lo más importante en ambientes industriales,
constituye uno de los objetivos esenciales de la acústica de salas,
y de aplicación muy importante en el área de oficinas, restaurantes,
etc
Son materiales esponjosos cuya composición celular
de celdas abiertas intercomunicadas permiten el paso del flujo de aire,
por lo tanto son : "acústicamente permeables".-
La densidad, la porosidad y el grado de permeabilidad regulan dentro de
ciertos parámetros para obtener un factor de absorción elevado,
de modo que no cualquier espuma es apta sino que las que se utilizan están
desarrolladas específicamente para fines acústicos.
La Conformación
Tiene vital importancia la conformación superficial a los efectos
de lograr una alta performance en la absorción sonora, pues a través
de ella se busca por un lado incrementar drásticamente la superficie
expuesta (hasta 3 ó 4 veces) y por otro, impedir la incidencia
especular del haz sonoro, evitando su reflexión.-
Puede decirse que la cuña anecoica es a los sonidos como la aerodinámica
a los fluidos; esta actúa como una "trampa acústica"
pues permite un ingreso fácil del sonido desde la superficie y
lo retiene en su interior. Es comprobadamente la forma más apta
para uso acústico anti-reverberante.-
Los Espesores
Siendo un material permeable que disipa el sonido al atravesar su estructura
celular, cuanto mayor recorrido deba éste transitar, mayor será
también el porcentaje retenido.-
En mediciones realizadas en laboratorio se determina con precisión
el porcentaje o coeficiente de absorción de cada espesor para las
distintas bandas de frecuencias del sonido.
Con éstos valores tabulados, diferentes además para cada
producto ofrecido en el mercado, se puede calcular la cantidad necesaria
de material y su espesor en función del requerimiento acústico
a satisfacer.
Como regla práctica general hay que tener en cuenta
que los mayores espesores abarcan un rango de frecuencias más amplio
(desde los sonidos agudos hasta los graves) y los espesores menores actúan
más eficientemente hacia los agudos, cayendo su performance en
los graves.
Aislación
En el caso de la aislación sonora, esta técnica característica
en la práctica del control del ruido y de la que debe esperarse
una adecuada atenuación sonora, consiste básicamente en
dividir mediante barreras físicas preferentemente con cierres totales,
el sector que contiene a la o las fuentes sonoras del que se desea proteger,
de tal manera que constituyan recintos estancos.
Existen variantes en las cuales la partición es solo parcial (barreras,
biombos), o también que las fuentes queden en un ambiente tan pequeño
como su funcionamiento lo permita (encapsulado) o que el personal a proteger
ocupe recintos de dimensiones reducidas (cabina acústica).
En todos los casos la predicción de la aislación a lograr
depende del conocimiento que se posea de la capacidad aislante de los
materiales a usar o del resultado de combinar a dos o más de ellos.
El problema de la aislación sonora está relacionado
con la posibilidad de dividir fisicamente al local donde se encuentran
las fuentes separándolas de la zona bajo control, mediante la interposición
de barreras que atenúen el paso de la energía sonora. Intuitivamente
se puede concluir que las características que debe reunir un aislante
acústico no solo no coinciden con las de los fonoabsorbentes, sino
que son incompatibles.
En efecto, los materiales porosos al permitir el paso del
aire permiten también el paso del sonido y en consecuencia no pueden
tener propiedades aislantes.
En general, puede decirse que un material o combinaciòn de materiales
tienen buen comportamiento acústico, cuando son pesados e impermeables
al paso del aire.
Es positivo que sean poco rígidos y deben conformar cierres herméticos.
Hasta ahora se vio que divisorios pesados permiten esperar
atenuaciones razonables.
Pero la tendencia actual de emplear divisorios premoldeados más
livianos llevarìa a resultados adversos. Esto es así a menos
que se empleen divisorios dobles o mútiples: dos o más capas
de un material liviano separados por cámaras de aire.
Cuanto mayor sea la desvinculación de una capa con
otra, tanto menor será la transmisión del impacto sonoro
de una a otra, y en consecuencia de un lado al otro del divisorio.
Esta desvinculación puede lograrse tanto mediante el empleo de
estructuras poco rígidas como mediante una buena separación
entre placas.
La incorporación de lana de vidrio provee un aumento interesante
de aislación. Se observa, sin embargo, que el empleo de una o dos
capas de material aislante adicional, (tipo Barrier vinilo de alta densidad)
incrementa la aislación en forma más pronunciada.
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