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Variables subjetivas del ruido - Diciembre del 2008 |
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Las magnitudes principales que definen objetivamente al ruido son: sus componentes espectrales (o frecuencias que lo forman), su dinámica temporal, su duración, sus amplitudes y sus fases relativas. La combinación de las variables físicas nombradas en todos sus rangos de acción, hacen del sonido un fenómeno físico que podría resultar complejo. Afortunadamente, el desarrollo tecnológico actual permite cuantificar estas variables con buena precisión. No obstante subyace un problema que aún dista de ser completamente resuelto. Se trata de los efectos que producen las nombradas variables físicas del ruido en el ser humano. Si observamos el fenómeno acústico desde el lado humano podemos definir una serie de variables subjetivas del sonido: sonoridad, altura percibida, timbre, duración psicológica, etc. Fácil sería si pudiésemos asociar linealmente estas variables subjetivas con los parámetros físicos mencionados. Pero no es así, sino por el contrario cada una de éstas variables subjetivas depende de la combinación de más de una variable objetiva. Así tenemos, por ejemplo, que la sonoridad de un tono puro depende de la amplitud, de la frecuencia y de la duración del sonido. Sin embargo en la industria tenemos ruidos complejos. La sonoridad de un ruido complejo (lo que podría llamarse “ruidosidad” debido a su término análogo en el idioma inglés “noisiness”) depende de la intensidad del ruido, de la distribución espectral, de la dinámica temporal, de la duración, de la presencia de tonos puros, etc. Otro ejemplo es que la altura percibida no es función sólo de la frecuencia sino que depende también del nivel, de la forma de onda y de la duración del estímulo auditivo. Pero lo más complejo del asunto no es la correlación entre las citadas variables objetivas y subjetivas del sonido. La percepción del sonido y sus efectos dependen también de variables no acústicas como la previsibilidad del ruido, la posibilidad control sobre la fuente sonora y el contenido semántico del ruido. Adicionalmente, la reacción depende de otras variables relativas al propio individuo, como las exposiciones sonoras previas, el contexto del individuo, el estado de relajación, su anatomía y hasta su historia. Estos tópicos son abordados por la psicoacústica y la acústica fisiológica, dos campos de la acústica en los que aún hay mucho por investigar y requieren esfuerzos multidisciplinarios para su progreso. Por supuesto, las dificultades mencionadas no impiden que los estudios estadísticos avancen. Algunos de los estudios acústicos poblacionales que se han hecho en las últimas décadas, sirven hoy de base para el desarrollo científico y tecnológico. La intensidad objetiva de los sonidos está determinada por su nivel de presión sonora (NPS), que se mide en decibeles (dB) y se calcula como:
donde P representa la presión sonora y Pref la presión de referencia que en el aire se suele tomar como 2.10-5 Pa. Si una medición de ruido industrial busca considerar cómo éste será captado por el oído humano, es necesario aplicar una corrección espectral de acuerdo a la respuesta auditiva. A partir de la década del 30’, se han estado realizando experimentos sobre la sonoridad percibida, y algunos de ellos son utilizados todavía hoy en día. Uno de los resultados de mayor vigencia es el caso las Curvas de Igual Sonoridad halladas por Fletcher y Munson4 en 1933. Estas curvas indican los resultados de estadísticas efectuadas a varios oyentes a los que se les aplicaron un serie de tonos puros de distintas frecuencias y niveles (ver Fig. 1).
FIGURA1: Curvas de igual sonoridad halladas por Fletcher y Munson4 en 1933. Para interpretar la gráfica pensemos que si nos movemos por sobre cualquiera de las curvas percibiremos la misma sonoridad. En el eje “Y” tenemos el nivel de presión sonora objetivo. Sobre cada curva tenemos el nivel de sonoridad de la misma, en phones. Se observa que el nivel de sonoridad coincide con el nivel de presión sonora en 1000 Hz, que corresponde al tono de referencia que se utilizó para realizar la experiencia. También se observa que para que un tono de baja frecuencia sea percibido con la misma sonoridad que uno de frecuencia media o alta, éste tono grave deberá tener mucho más nivel de presión sonora. Sin embargo esta diferencia se va haciendo menor en las curvas superiores. Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o bien sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. Pablo Kogan |
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Editorial - Diciembre del 2008 |
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Programación de trabajo Fin de Año El día 19/12/2008 se trabajará hasta las 11:00 hs., debido a que se realizará la confraternización de la empresa. El día 24/12/2008 se trabajará hasta las 13:00 hs. El día 26/12/2008 la firma permanecerá cerrada. El día 31/12/2008 se trabajará hasta las 13:00 hs. El día 02/01/2009 la firma permanecerá cerrada. |
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Responsabilidad profesional y calidad de vida - Diciembre del 2008 |
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El ruido como contaminante Cuando en Marzo iniciábamos con la idea del News y con él estas notas técnicas, seleccionamos como primer tema a desarrollar aquel que incorporaba la labor proyectual en el quehacer de las obras de acústica. Intencionadamente decidimos incorporar éste tema a la cuestión acústica de manera de intentar transmitir una visión que tiene que ver fundamentalmente con jerarquizar la especialidad y difundir las herramientas y los actores que se involucran a nuestro sector. Para el título de este mes, decidimos también a modo de fin de período anual, retomar esta cuestión de manera de empezar a cerrar el año con aquellos temas que consideramos son objeto de interés. A lo largo del año hemos tocado distintas temáticas que fueron desde los conceptos acústicos introductorias, a casos típicos de problemáticas y sus criterios generales de solución, el análisis acústico de los sistemas industrializados livianos y la problemática del ruido en entornos urbanos en sus distintas formas. Y en todos estos temas se destacaba la necesidad de un criterio de decisión, un especialista idóneo y materiales acordes a su fin.
De manera que cuando ahora nos referimos a responsabilidad y calida de vida por un lado y al ruido como contaminante por otro, seguimos abordando la cuestión desde los dos extremos entre los que se desarrolla la actividad y que a nuestro entender son cruciales; 1) La falta de acción específica de parte de quienes llevan sobre sí la responsabilidad de dotar a sus proyectos, obras o montajes, de las prestaciones acústicas que les competen y que ocurre en gran medida por falta de divulgación del tema en unos casos y subestimación de la problemática en otros. 2) La comprensión de la problemática del ruido en nuestros entornos como la de un contaminante que modifica no solamente un paisaje sonoro preexistente, si no también degrada e incumple con los parámetros mínimos indispensables para un desempeño correcto de la mayoría de las actividades que realizan las personas. Desde ambientes fabriles a áreas de descanso o esparcimiento, desde trastornos de sueño hasta daño auditivo, en todos los casos nos encontramos frente a un nivel de exposición superior al que debería y, más grave aún, estos niveles en muchos casos continúan en aumento.
Todas estas cuestiones, que sólo a fuerza de divulgación podrán desarrollarse, son los temas aún pendientes de resolver desde la comunidad interesada y los especialistas. Eventos como FIA 08, que tuvo a Buenos Aires como sede del Congreso Iberoamericano de Acústica, donde con una organización irreprochable expositores de nivel internacional expusieron sus trabajos, sin duda colaborará enormemente en la difusión de la temática. Arq. Alejandro Giani |
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Uso de Protectores Auditivos |
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El uso de protectores auditivos en la industria es una medida ampliamente utilizada, que intenta reducir la exposición al ruido sobre el receptor. De acuerdo a los procedimientos técnicos nacionales e internacionales para el control del ruido en la industria, esta acción debería implementarse sólo cuando se hayan agotado otras alternativas de mitigación del ruido. En primer lugar, se debe operar sobre la máquina o fuente que esté generando el ruido. Si ello no fuese suficiente, se deberá actuar sobre el camino de propagación del ruido, aplicando soluciones como cabinas, barreras acústicas y/o acondicionamiento acústico del recinto, entre otras. Sólo en el caso que estas dos vías de acción no bastasen, se podrá implementar un programa de protección auditiva personal. El uso de protectores auditivos presenta limitaciones prácticas como la incomodidad, la necesidad de cuidado de la higiene, el desmedro de la comunicación oral, la dificultad en la localización espacial de los sonidos y la pérdida de atención a las señales de alarmas acústicas, lo que a su vez podría ocasionar problemas de seguridad. Estas limitaciones provocan que el uso de protectores auditivos sea poco sostenible durante períodos prolongados. Lo que provoca que los trabajadores se retiren los protectores auditivos de los oídos en repetidas ocasiones. La falta de continuidad en su uso reduce significativamente su eficiencia. Para que tenga sentido el empleo de protectores auditivos, estos deben ser utilizados la totalidad del tiempo de exposición. Los períodos que el protector auditivo no es utilizado producen un gran decremento de su eficiencia. Por ejemplo, un índice de reducción de ruido NRR de 25 dB se transforma en un NRR de 20 dB si el protector auditivo deja de ser utilizado tan sólo 15 minutos de las 8 horas laborales. Un protector auditivo utilizado 7 horas diarias en lugar de 8 horas puede perder el 70 % de su eficiencia. El espacio con las maquetas de instalación de las barreras aislantes, fue muy observado principalmente por instaladores y vendedores de la red comercial, que despejaban sus dudas de aplicación. Se deben realizar algunas consideraciones adicionales respecto a los protectores auditivos. En primer término, los protectores auditivos en general son más efectivos en frecuencias medias y altas que en frecuencias bajas (existen algunas diferencias según cual sea el diseño de los protectores). Por esta razón, al igual que los muros, ofician de filtro pasa-bajos respecto al sonido. El correcto uso de protectores auditivos puede prevenir (o disminuir) los efectos del ruido que se producen por vía auditiva y que son causados por frecuencias medias y altas (la pérdida auditiva y la molestia por ejemplo). Pero, su uso no brinda protección significativa respecto a los efectos del ruido provocados por frecuencias bajas mediante la vía auditiva. Además, aunque parezca una obviedad, es necesario mencionar que los protectores auditivos no protegen en absoluto a las personas de los efectos extra-auditivos del ruido (como por ejemplo las resonancias en el organismo).La separación del espectro producida por los protectores auditivos (filtrando la zona media y superior del espectro y dejando pasar las frecuencias bajas) torna poco propicio el empleo de la curva “A”. Cuando se utilizan protectores auditivos, la energía acústica que alcanza el oído tendrá mayor proporción de frecuencias bajas. El nivel sonoro “A” es menos sensible a la variación de las frecuencias bajas que a la variación de las medias y altas. Existen varios tipos de protectores auditivos, como los de inserción, los tipo tapón (descartables o no), fijos, premoldeados o moldeables, los de circunscripción, los integrados con un casco y los activos. Para escoger adecuadamente los protectores auditivos es necesario aplicar un criterio integral que considere la evaluación del tipo de ruido así como otros factores pragmáticos que aseguren la eficiencia del programa de conservación de la audición. Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o bien sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. Pablo Kogan |
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Fematec 2008 |
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Sonoflex felicita a la empresa Centro Sec., quien se convirtió en el “Distribuidor del mes” por haber sido el mayor comprador de productos FONAC durante el mes de octubre de 2008. Hemos realizado con mucho éxito la Fematec 2008. Los asistentes pudieron comprobar la eficiencia de nuestros productos en el tradicional túnel acústico, hacer sus consultas y realizar el pedido de muestras o catálogos. El espacio con las maquetas de instalación de las barreras aislantes, fue muy observado principalmente por instaladores y vendedores de la red comercial, que despejaban sus dudas de aplicación. Finalizada la exposición, estamos agendando las capacitaciones para los cuerpos de venta y recibiendo las solicitudes de jornadas de capacitación adicional. Si desea combinar una capacitación, proponer un temario de capacitación, enviarnos sus comentarios, reclamos o sugerencias, por favor, envíenos su e-mail pedidos@sonoflex.com |
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Ruido Urbano; fuentes moviles y ciudad - Noviembre del 2008 |
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Continuando con el tema de la nota anterior que abordaba la problemática de las fuentes fijas en entornos urbanos, iniciamos la presente con el tema de una de las sub categorías de ésta problemática, la de las fuentes móviles. Las fuentes móviles son las que determinan el ruido de base de una ciudad y la consecuente reacción comunitaria, a las que se suman las fijas de alcance normalmente limitado. En la ciudad de Buenos Aires, el ruido de tránsito vehicular es el más generalizado, seguido por el ferroviario y finalmente el aéreo por abarcar a sectores más reducidos. Todos ellos en conjunto son los más complejos de evaluar y luego de atenuar. Muchas de esas fuentes individuales pertenecen a ámbitos que están fuera de la ciudad o pertenecen a organismos ajenos y a cientos de particulares independientes y distribuidos en la ciudad pero también en la Provincia de Buenos Aires y en otras, estando solo transitoriamente en el ejido urbano.
Como uno de los parámetros válidos para la evaluación de estas fuentes, se puede considerar la norma IRAM 4048 “Medición de ruido de tránsito, caracterización y medición del ruido debido al tránsito automotor”, actualmente en etapa de revisión. En ella se toman parámetros de análisis para la medición y que se refieren a flujo de tránsito, días y horarios más representativos para la toma de muestras, posición relativa respecto a los edificios que circundan las vías de circulación, etc. Así también y para el caso de vehículos en aceleración, otro referente será la norma IRAM-AITA “Medición del ruido emitido por vehículos en aceleración, donde si bien lleva por finalidad aportar al problema del ruido automotor, califica desde la óptica de ensayos en puesto fijo (un ámbito definido), bajo condiciones determinadas (condiciones de funcionamiento motor) y clasificación (según características de motorización y potencia y capacidad utilitaria). Ambas y desde distintos posicionamiento aportan a un tema especialmente complejo y que excede a una problemática especifica de emisión de ruido, ya que frecuencia y oportunidad de uso, medios de transporte alternativos, vías de circulación adecuadas e implantación de áreas residenciales correctas transforman el tema en un tema de abordaje multidisciplinario.
La ciudad en definitiva, como hecho cultural, sus tecnologías asociadas como potenciales fuentes de emisión y los medios de transporte de distinto tipo como paradigmas simultáneos de tecnología y molestia, conforman un panorama al que se le deberán plantear proyectos integrales desde las distintas áreas del conocimiento. Para el próximo News se desarrollará el tema de la responsabilidad profesional y calidad de vida: el ruido como contaminante. Arq. Alejandro Giani |
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CÓMO MEDIR EL RUIDO? Indicadores acústicos. - Octubre del 2008 |
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Existen muchas formas de medir el ruido. Todas ellas requieren de un indicador (también llamado índice o descriptor) que permita cuantificar de alguna manera el sonido captado por un micrófono. Los descriptores de ruido procesan los niveles sonoros recibidos en el tiempo, algunos dan cuenta de la energía sonora en un período de tiempo, otros indican niveles máximos o mínimos que se alcanzan en un determinado lapso y otros son simplemente valores en un instante. Además del proceso de los niveles en el tiempo que realizan los indicadores, comúnmente se aplican filtros espectrales para algún propósito dado (por ejemplo el de simular la respuesta del oído humano). Estos filtros se denominan curvas de ponderación. Los indicadores que se describen a continuación pueden aplicarse con o sin ponderación espectral. Si se utiliza una ponderación se agrega una letra a las unidades (por ejemplo con la ponderación “A” los “dB” se transforman en “dBA”).
A continuación se sintetizarán los indicadores más empleados para la medición y evaluación del ruido industrial: Nivel instantáneo (Lp):Nivel de presión sonora que se registra en un instante de medición (también denominado NPS como se indica en la expresión 2.1).
p(t): presión sonora en un instante. Nivel sonoro continuo equivalente (Leq): Nivel sonoro que tendría un ruido constante en el mismo período de tiempo que el ruido medido. El Leq da cuenta de la energía sonora en un determinado lapso de tiempo y es ampliamente utilizado.
p(t): presión sonora en función del tiempo. Nivel máximo (Lmax): Nivel sonoro más alto que se registra durante un período de medición (dB). Nivel mínimo (Lmin): Menor nivel que se registra durante un intervalo de medición (dB). Percentiles (L10, L50, L90, etc.): Nivel sonoro que es superado determinado porcentaje del tiempo de medición. Cuánto más chico es el porcentaje de tiempo, más alto será el nivel a superar. Por ejemplo, el L90 es el nivel sonoro que fue superado el 90 % del tiempo de medición, por lo cual usualmente se emplea para registrar el ruido de fondo existente. Por el contrario, el L10 registrará un nivel que incluirá sólo los eventos más sonoros, los cuales en total estuvieron presentes tan sólo el 10% del tiempo de medición (dB). SEL (“Single Event Level”): Nivel sonoro que, si se mantuviese constante durante 1 s, tendría la misma energía que el evento sonoro medido. Se suele emplear para eventos de ruido aislados.
donde: Los indicadores acústicos a medir se deben escoger en función de las propiedades del ruido a evaluar, como su dinámica temporal, sus componentes espectrales y su duración. Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. |
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Ruido Urbano; fuentes fijas en entornos habitados - Octubre del 2008 |
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Dándole continuidad al tema de la nota anterior que abordaba la problemática del ruido en entornos urbanos, iniciamos la presente con el tema de una de las sub categorías de ésta problemática, la de las fuentes fijas. La densificación de trama y uso de nuestras ciudades, no sólo incrementa la cantidad y diversidad de las fuentes sonoras, sino que confinando al sonido entre superficies “duras” desde el punto de vista acústico (muros, fachadas, pavimentos, etc.), potencian la fuerza sonora liberada. Este tipo de superficies reflejantes del sonido, reemplazan desventajosamente desde el punto de vista del confort acústico a otros componentes del paisaje natural: tierra, vegetación, etc.
Es decir que entre los extremos de un paisaje natural como visión previa y un paisaje cultural como ciudad concreta, se desarrollan distintas tipificaciones de urbanidad a las que le corresponden características de extensión, densificación, equipamiento, etc. particularizadas. Obviamente a este gradiente de ciudad + tecnología + movilidad le corresponderá un aumento correlativo a la problemáticas de ruido urbano. Y es aquí donde se empieza a calificar y clasificar estas fuentes de ruido según distintos conceptos. Como primera de estas divisiones posibles hablar de fuentes móviles y fijas (*) define dos tipos con lógicas diferenciales. En tanto las primeras se refieren al tránsito vehicular, ferroviario y aéreo las segundas dan cuenta de los equipos de instalaciones electromecánicas en los edificios, plantas industriales insertas aún en la trama urbana, instalaciones complementarias en comercios, paseos de compras, estadios deportivos y una serie muy numerosas que cada lector puede completar a este breve listado. Para las fuentes fijas entonces se dispone de la versión del año 2001 de la norma IRAM 4062, “Ruidos molestos al vecindario. Método de medición y clasificación” que fija los límites de inmisión sonora en viviendas, cuando se originan en su exterior. La norma distingue zonificación (ubicación de la vivienda), día (hábil o feriado), horario (diurno, nocturno y de descanso) en el que está presente el ruido y ubicación del recinto de evaluación en la vivienda (interior, interior a la calle, exterior no a la calle). Con los valores tabulados para una combinación de esos datos que se ajustan al sitio bajo evaluación, se determina el ruido de fondo típico que le corresponde. (*) N. de A.: como reemplazo del concepto de “fuentes sonoras” propongo el reemplazo por el de emisor o receptor sonoro, ya que el concepto de fuente atiende mas al objeto generador de ruido que a sus razones de manifestación. El cambio por la “subjetivación” de los actores que en este tema se encuentran involucrados le aporta la dosis de realidad que una problemática entre personas concretas requiere. El ruido de fondo es aquel que existe en ausencia de la fuente que se está calificando como molesta o no. Además se debe medir mientras sea posible, a ese ruido de fondo que efectivamente existe en tal lugar. Se considera finalmente como tal, al menor entre el medido y el calculado.
Se debe medir además, el ruido global en el sitio de evaluación, incluyendo al originado por la fuente en cuestión y al de fondo en conjunto. A este ruido medido se lo corrige sumando 5 dBA en caso que contenga un tono claramente audible o impulsos notorios. Finalmente se compara el ruido medido con la fuente bajo consideración y el de fondo de manera de diagnosticar si el primero supera en 8 dBA o más al segundo, asignándole en ese caso la condición de molesto. Esta norma fue adoptada para la Provincia de Buenos Aires según la Resolución 94/2002 de la Subsecretaría de Política Ambiental del 13 de noviembre de 2002. De esta forma, las normas IRAM que son de aplicación voluntaria entre las partes, se transforma en este caso en obligatoria en el ámbito provincial. En el ámbito de la Capital Federal es de aplicación la Ley 1540 que sigue un criterio diferente: considera valores absolutos de NSCE (nivel sonoro continuo equivalente) que no deben superarse, en lugar del criterio relativo (al ruido de fondo) de la Norma IRAM antes descripta. Para los ambientes interiores considera dos áreas tipificadas. Para el tipo VI se discrimina el destino de cada ambiente al igual que el tipo VII de viviendas. Se considera diferente un dormitorio que una cocina en la misma vivienda. De acuerdo con el Área de Sensibilidad Acústica donde se encuentre localizada la vivienda. Los primeros valores corresponden a áreas con predominio de uso residencial. Los segundos valores, a áreas con predominio de usos no residenciales, comerciales e industriales.
Los pasos habituales que se siguen son:
A modo de corolario y respecto del ruido en áreas urbanas el tema de fuentes fijas se refiere a obviamente a puestos fijos pero que además le corresponden condiciones de vecindad respecto al entrono próximo habitado y que implican el respeto de no solamente las normas de cumplimiento obligatorio si no el compromiso colectivo de los distintos actores involucrados y que son en definitiva los configurantes del “paisaje sonoro” resultante.
En nuestro caso, el ruido urbano no deja de ser un contaminante más que como tal degrada su entorno inmediato, requiere de especialistas que lo evalúen y proyectistas urbanistas que lo incorporen a las lógicas de planificación territorial a futuro. Como continuación de este tema, en el próximo News se desarrollará el tema de las fuentes (o emisores) móviles. Arq. Alejandro Giani> |
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El ruido en la industria - Septiembre del 2008 |
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¿Sonido o Ruido? Para que exista el sonido debe haber una fuente emisora, un medio de propagación y un receptor capaz de percibir el mismo. La fuente genera ondas sonoras debido a la vibración de una superficie que se encuentra en contacto con el medio de propagación. El medio de propagación debe ser elástico para conducir la onda sonora generada, la que viaja por éste en forma de perturbación sobre la presión estática existente. Por dicho motivo, las ondas acústicas también son denominadas ondas de presión. Ante una onda de presión, las partículas del medio oscilan con cierta velocidad y amplitud, desplazándose de su posición de equilibrio y luego retornando a ella (en un medio elástico las partículas siempre regresan a su posición). Entonces, las partículas del medio (aire, agua, sólido, etc.), sin viajar con la onda, permiten que ésta se desplace con cierta velocidad. La velocidad de propagación de la onda depende de las características del medio (en el aire está comprendida entre 330 m/s y 360 m/s dependiendo de las condiciones meteorológicas). Por último, debe existir un receptor que capte la onda acústica propagada, por ejemplo el oído humano o un micrófono. En el ámbito industrial estamos expuestos a ondas sonoras en forma cotidiana. Algunas de las ondas sonoras que inciden sobre nuestros oídos contienen información deseada o útil. Otras de ellas son parte del entorno y están tan integradas a nuestra percepción del ambiente, que muchas veces ni siquiera lo notamos. Sin embargo, existe otro tipo de ondas sonoras que no son bien acogidas por nosotros. Estos sonidos no deseados reciben el nombre de ruido.
El ruido puede provocar efectos de muy variada índole, que van desde simples molestias hasta problemas clínicos no reversibles o alteraciones psíquicas severas. El más estudiado y cuantificable de los efectos del ruido en el ser humano es la pérdida de la audición. La variedad de ruidos que puede percibir una persona es infinita. Las principales variables que definen físicamente a un ruido son: sus componentes espectrales, su dinámica temporal, sus niveles sonoros, sus fases relativas y su duración. No todo sonido puede ser considerado como ruido, debido a que algunos de ellos son inocuos y otros incluso son agradables, como es el caso de nuestra música predilecta. El concepto de ruido es subjetivo e involucra varios factores de índole psicológica y social. Usualmente se define al ruido como un sonido no deseado. Esta definición es didáctica, pero en ciertos casos puede resultar insuficiente. Lo que puede reflejarse en el hecho de que existen efectos del ruido de los cuales no somos conscientes. No podemos afirmar que todo ruido es percibido como un sonido “no deseado” en el momento de la exposición. Una persona que ignora las consecuencias que tiene la exposición al ruido, podría no considerar como ruido a cierto sonido, aunque de todas maneras éste provoque efectos adversos sobre su salud. Por tal motivo, se debe considerar como ruido tanto a los sonidos no deseados, como a cualquier clase de onda acústica que provoque efectos adversos sobre la salud o el bienestar de las personas, ya sea en forma consciente o inconsciente. Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o bien sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. Pablo Kogan |
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Proyecto urbano - Septiembre del 2008 |
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Áreas de ruido, campo normativo y previsiones. Cuando en el informe anterior anticipábamos el tema a tratar, lo hacíamos dando cuenta de que entendíamos al ruido urbano como un contaminante, subproducto no deseado del hecho cultural de “hacer” ciudad y sus tecnologías asociadas. Es en este contexto que arrancamos esta nota por una de las posibles definiciones del problema: la Organización Mundial de la Salud, en su Guía para el Ruido Urbano, define al mismo como “el ruido emitido por todas las fuentes a excepción de las áreas industriales. Las fuentes principales del ruido urbano son el transito automotor, ferroviaria y aéreo, la construcción y obras publicas y el vecindario”.
Imagen 1: Ruido de tránsito en CABA. Tomando esta definición general, podemos considerar que para quienes habitamos centros urbanos todo nuestro entorno es potencial generador de ruidos y esto es diariamente confirmado no sólo en las áreas de uso público o en las vías de circulación del tipo que fueren. También suele invadir interiores o áreas privadas a cierta distancia de las fuentes. Si bien la forma de identificación del problema será en la mayoría de los casos una sensación subjetiva de molestia, existen efectos específicos sobre la salud que se deben conocer. Entre ellos pueden nombrar: 1. Interferencia en la percepción del habla. Como se puede ver, el problema de ruido y en particular en ámbitos abiertos de la ciudad, genera problemáticas diferenciadas y que impactan directamente en los ciudadanos.
Imagen 2: Mapa de ruido de la ciudad. A modo de primer nivel de protección desde el estado, existe un campo normativo que si bien es perfectible, marca los límites y parámetros básicos a considerar: Para las fuentes fijas se dispone de la norma IRAM 4062, “Ruidos molestos al vecindario. Método de medición y clasificación” que fija los límites de inmisión sonora en viviendas, cuando se originan en su exterior. La norma distingue zonificación (ubicación de la vivienda), día (hábil o feriado) y horario (diurno, nocturno y de descanso) en el que está presente el ruido y ubicación del recinto de evaluación en la vivienda (interior, interior a la calle, exterior no a la calle). Con los valores tabulados para una combinación de esos datos que se ajustan al sitio bajo evaluación, se determina el ruido de fondo típico que le corresponde. El ruido de fondo es el que existe en ausencia de la fuente que se está calificando como molesta o no. En el ámbito de la Capital Federal en particular, es de aplicación la Ley 1540 que sigue un criterio diferente: considera valores absolutos de NSCE que no deben superarse, en lugar del criterio relativo de la Norma IRAM recién comentada. Tipifica 5 áreas exteriores en las que permite valores máximos tal como se indica en la tabla siguiente:
Para los ambientes interiores considera dos áreas tipificadas. Para el tipo VI se discrimina el destino de cada ambiente al igual que el tipo VII de viviendas. Se considera diferente un dormitorio que una cocina en la misma vivienda.
Por ultimo, se debe hacer notar que los niveles máximos que admiten las normas y legislación, son valores estadísticos resultantes de estudios que llevan a cabo laboratorios especializados. Por esta razón, puede haber individuos cuyas respuestas se aparten de las medias que dan origen a esas limitaciones.
Imagen 3: Pantallas acústicas sobre autopistas. Como corolario y retomando el titulo de la presente, deberíamos hacer notar que muchos de los trabajos correctivos que se realizan a posteriori podrían ser evitados o atenuados a través de previsiones en la etapa de proyecto (no sólo arquitectónico, sino también urbano). Si bien las lógicas en cada caso obedecen a niveles, complejidades y herramientas de gestión diferenciadas, en ambas confluye la acción proyectual efectiva como posibilitador de la previsión. En particular en lo referente a la problemática del ruido urbano, seguramente la incorporación del tema a los concursos y proyectos urbanos en marcha, así como las herramientas de categorización y zonificación de las oficinas técnicas de los municipios y el contralor de las agencias del estado, será el circuito más lógico para encarar las mejoras pendientes. A modo de anticipo para el mes próximo, el tema a desarrollar será justamente el de fuentes de ruido “fijas” y que forman parte también de uno de los dos tipos de fuente del ruido urbano. Alejandro L. Giani |
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El ruido en la industria - Agosto del 2008 |
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Dosis de Ruido En la nota anterior hicimos una introducción a la problemática del ruido industrial, sus efectos adversos en las personas, los pasos a seguir para controlarlo y la legislación nacional que regula el ruido en la industria. En esta nota ahondaremos el concepto de dosis de ruido y su procedimiento para evaluarla. La dosis de ruido se define como el producto de la energía acústica recibida por un individuo por el tiempo al cual ese individuo está expuesto a dicha emisión. En términos ocupacionales, la dosis de ruido se normalizó a un período de 8 horas, correspondiente con la jornada laboral.
Figura 1: Forma de uso del dosímetro. El modo de obtener la dosis de ruido es monitoreando los niveles sonoros a los cuales un trabajador está expuesto durante una jornada completa de trabajo, para ello se deben medir los niveles de ruido que el trabajador recibe en su oído durante las 8 horas. Este procedimiento se realiza mediante un instrumento denominado dosímetro, el cual usualmente se coloca en la cintura del empleado y el micrófono en una posición cercana al oído, por ejemplo el hombro (ver Figura 1). Un vez que se ha medido la exposición al ruido durante la jornada, los valores obtenidos son procesados y se obtiene una dosis de ruido expresada en porcentaje. El 100 % corresponde a la máxima exposición permitida que un trabajador puede tener durante una jornada laboral. En Argentina, la dosis de ruido es regulada por la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo. La última actualización que tuvo la legislación respecto al ruido ocupacional fue la Resolución 295 del año 2003. Esta Resolución modifica los límites máximos de exposición que fijaba el Decreto Reglamentario 351 del año 1979. La Resolución 295/03 establece la dosis máxima admitida en 85 dBA de nivel continuo equivalente durante una jornada de 8 horas. Si el tiempo de exposición difiere de 8 hrs., la dosis permitida se obtiene mediante un índice de conversión de 3 dB por duplicación o reducción a la mitad en el tiempo de exposición. Por ejemplo, para una exposición de 4 hrs, el nivel sonoro equivalente necesario para alcanzar el 100 % de dosis es 88 dBA. Por el contrario, si la exposición fuese de 16 hrs, no se podrá superan un nivel sonoro equivalente de 82 dBA. Para el cálculo de la dosis deben tenerse en cuenta todos los niveles sonoros superiores a 80 dBA. En caso que este valor sea superado en diferentes períodos de la jornada, la dosis debe ser calculada en forma continua durante todo el período. Por sobre los niveles correspondientes al 100 % de dosis se incurre en una sobredosis acústica, lo que puede ocasionar efectos adversos irreversibles sobre la salud del trabajador, de lo cual es responsable el empleador. El nivel sonoro equivalente, comúnmente abreviado como Leq, es el descriptor de ruido que se debe emplear para el cálculo de la dosis de ruido. El Leq es un promedio de la energía acústica medida durante un período determinado de tiempo. El Leq entrega un valor único correspondiente a todo el período de medición. Según lo que exige la mencionada Ley, el nivel sonoro equivalente debe ser obtenido empleando la ponderación espectral “A”, es por ello que el resultado obtenido es expresado en “dBA”. La curva de ponderación “A” simula la sensibilidad al oído humano para bajos niveles sonoros, teniendo así una aproximación al modo de percibir el ruido por las personas. Sin embargo, la ponderación “A” no considera el impacto de los ruidos de baja frecuencia en el ser humano. Para una evaluación acústica completa del recinto industrial se sugiere realizar mediciones complementarias del espectro sonoro. El impacto de estas frecuencias sobre la salud es citada en el Anexo V de la mencionada Resolución 295/2003: “La resonancia en el pecho de los sonidos de baja frecuencia en el intervalo aproximado de 50 Hz a 60 Hz puede causar vibración del cuerpo entero. Este efecto puede causar molestias en incomodidad…”. Este tipo de efectos no es evaluado por la dosis, la que está orientada sólo a preservar el aparato auditivo humano. Adicionalmente, el Decreto 295 establece límites de exposición para ruidos impulsivos y para ruidos ultrasónicos. En las industrias ruidosas se recomienda la implementación de un programa de conservación de la audición, lo que contempla el monitoreo de la salud auditiva mediante audiometrías periódicas a los trabajadores. Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o bien sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. Pablo Kogan |
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Nota técnica - Agosto del 2008 |
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Sistemas Industrializados livianos. Complementos acústicos necesarios. Cuando en la nota anterior nos referíamos a las problemáticas típicas que surgen del quehacer “acústico” cotidiano, nos referíamos al caso de edificios sin requerimientos especiales (*) y que podrían ser por ejemplo, el de oficinas, viviendas, educación, etc. En la mayoría de estos casos, los sistemas constructivos irán desde el tradicional a los prefabricados livianos, típicos de obra seca que en conjunto con las tabiquerías divisorias de oficinas y los sistemas de cielorraso suspendido, conforman la respuesta de “catálogo” a la hora de referirnos a este tipo de obras. Es a estos últimos, donde a fuerza de arreglos, reparaciones, reemplazos y completamientos de pliegos es a los que nos queremos referir. Que una cosa sea buena para algo, no necesariamente significa que sea bueno para todo. Muy por el contrario, mientras mas especifico sea ese algo, probablemente exista también un sacrificio de rendimiento para el todo. Y esto en el caso que nos ocupa también se cumple. Mas allá del juego de palabras, lo concreto es que cualquier material (de construcción o no), tendrá propiedades inherentes a su composición física. Es decir que, se podría decir con seguridad que la mayoría de los materiales que construyen nuestro entorno contaran con características (buenas, malas o neutras) térmicas, hidrófugas, acústicas, de resistencia estructural, tracción mecánica, etc. Un caso concreto en el quehacer específico de la acústica seria por ejemplo, los coeficientes de absorción que se les asignan a los ocupantes de una sala, por ejemplo un Teatro. Si, efectivamente, una propiedad acústica, es simultáneamente variable de cálculo y receptor final del mensaje. Una conclusión apresurada podría interpretar que el último avance de la tecnología es acondicionar acústicamente a fuerza de agregar personas en las paredes de la sala…, no es la idea, pero vale como ejemplo. Cuestión que, si pensamos en un sistema de cielorraso suspendido, unos paneles divisores de oficina o un tabique de placas de yeso, cementicias o de madera estamos entendiendo a estos como sistemas desarrollados para montajes rápidos y livianos, con estándares de producción mejor controlados y más confiables. ![]() ![]() Imagen 1,2,3: Esquema cielorraso desmontable, divisores de oficinas, tabiquería de placa de yeso. Cuando nos referimos a que no poseen requerimientos especiales nos referimos principalmente a aquellos correspondientes a obra civil, no industrial y con requerimientos acústicos típicos. En todos los casos nombrados, hablamos de cierres horizontales o verticales que ofician de límite y control al paso de personas y en la mayoría de ellos también restringen visuales, cambios térmicos, atenúan acústicamente, etc. De más está decir lo practico de estos sistemas al momento de resolver en tiempo y forma el equipamiento de un edificio, y la versatilidad que aseguran al momento de las reformas. Ahora bien, cuando de acústica se trata, el requerimiento a esperar será: a) el de privacidad entre salas o b) acondicionamiento “puertas adentro” de la sala. Y es aquí donde algo y todo empiezan a disociarse. Pretender que un cielorraso desmontable, un sistema de panelería de oficina o un tabique de obra seca posean además de sus cualidades de rapidez y versatilidad, buena perfomance acústica, es otra cosa. Aquellas líneas fundamentales que sostienen la idea de salas acústicamente aisladas y que son la hermeticidad, la densidad y el peso de los materiales es aquí donde empiezan a no poder ser sostenidas por estos sistemas. Y es comprensible que sea así. Un sistema como tal, involucra subsistemas y partes que se relacionan (o en este caso se ensamblan) de manera de construir una respuesta. Y estos ensambles y uniones irremediablemente conllevan decenas de metros lineales de juntas, uniones, solapes, apoyos y otras formas de instalación que nada tienen que ver con la hermeticidad.
Imagen 4: esquema de tabique de placa de yeso Ruidos entre oficinas a través de mamparas o por encima de los cielorrasos, tabiques sin aislantes específicos interiores, hermetizados deficientemente, puentes acústicos por las instalaciones o entre los cerramientos y el cierre perimetral del edificio, forman parte de la batería de problemáticas típicas en estas obras.
Con hermeticidad deficiente Rw= 29/30
Con hermeticidad normal Rw= 47/48
Imagen 5: Fallas en la hermeticidad del sistema Es aquí entonces, donde no se le deberá pedir a algo que haga todo, pero si que otro algo haga que complemente al primero, de manera de poner en el justo punto las posibilidades del primero y la necesidad del segundo.
Imagen 6: Sistema de placa de yeso con aislamiento acústica. La instalación de aislantes acústicos del tipo barreras aislantes resultan en la mayoría de estos casos la respuesta adecuada, contando además con que están especialmente desarrollados para resolver en espesores que se miden en milímetros la continuidad, densidad y en ultima instancia el comportamiento mínimo indispensable con el que deberá contar un material acústico especifico (que también es bueno sólo para algo, no para todo). A modo de conclusión preliminar pensar en la totalidad y resolver la parcialidad, vuelve a ser el sistema de resolución que diferenciará una obra más de una buena obra. Para la próxima nota del mes de Septiembre y a modo de articulación entre las distintas áreas de la construcción, abordaremos el tema del Proyecto Urbano: áreas de ruido, previsión y campo normativo. Entendiendo a la ciudad como hecho cultural y al ruido urbano como un contaminante, abordaremos el estado de situación en nuestro medio. Alejandro L. Giani |
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Legislación vigente - Julio del 2008 |
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Es frecuente que las plantas industriales sean grandes emisoras de ruido, cuyos afectados pueden clasificarse en dos grandes grupos. Por un lado, cuando el ruido trasciende los límites de la propiedad industrial y afecta a individuos que se encuentran en áreas públicas o en sus viviendas. En este caso se puede decir que la industria es causante de contaminación acústica en el ámbito comunitario. Por otro lado, es lógico preguntarse: ¿Si este ruido afecta a personas que se encuentran al exterior de la industria, qué les espera a los propios trabajadores en el interior? Ellos permanecen varias horas diarias cerca de las máquinas emisoras de ruido y no cuentan con el aislamiento acústico que brindan los muros de la industria o las fachadas de las viviendas. En efecto, es común que los operarios industriales estén expuestos a niveles de ruido elevados. Debido a que algunos procesos fabriles que requieren operación humana son inevitablemente ruidosos, es probable que se produzcan efectos nocivos en la salud de estas personas. La disminución de la capacidad auditiva es la forma de deterioro de la salud provocada por el ruido más estudiada y simple de cuantificar, es por ello que es la más regulada por la normativa ocupacional. Sin embargo, no es la única alteración provocada por el ruido. En presencia de ruido, el organismo adopta una postura defensiva haciendo uso de sus mecanismos de protección. Ante exposiciones prolongadas a ruidos elevados no sólo se registran pérdidas auditivas sino que también se han observado efectos extra-auditivos severos sobre la salud. Algunos de ellos involucran las alteraciones sobre el sistema vegetativo, lo que se puede detectar en primera instancia por la modificación del ritmo cardíaco, las vasoconstricciones periféricas o la alteración de la respiración. La exposición sostenida al ruido a largo plazo pueden producir afecciones en el riego cerebral debido a espasmos o dilataciones de los vasos sanguíneos, alteraciones en la coordinación del sistema nervioso central, alteraciones en el proceso digestivo, úlceras duodenales y cólicos, entre varios otros. Cuando nos encontramos frente a un problema de ruido industrial, el primer paso a seguir es evaluar la situación de los trabajadores afectados por el ruido, lo que se realiza mediante la medición de la dosis de exposición. Para obtener la dosis de ruido se requieren monitorear los niveles sonoros que el trabajador recibe durante una jornada completa de trabajo. Si la dosis de exposición supera los valores permitidos por la legislación se deben adoptar medidas de mitigación del ruido. Para ello, a continuación se dan las acciones a seguir. El primer paso es el estudio técnico de las principales fuentes de ruido. Muchos ruidos de maquinaria pueden ser reducidos optimizando el régimen de operación o en ocasiones simplemente mediante un adecuado mantenimiento. Si no es posible actuar sobre la fuente se requiere actuar en el camino de propagación de la onda acústica. Para ello se desarrollan sistemas de control de ruido como cabinas aislantes, silenciadores resistivos o reactivos, barreras acústicas o tratamientos fonoabsobentes. Estos sistemas reducen drásticamente la energía de la onda acústica que alcanza a los receptores afectados. Si una vez implementadas estas medidas, ellas no fuesen suficientes para preservar la salud de los trabajadores, se deberá implementar un plan de protección auditiva personal. El uso de protectores auditivos es eficaz sólo si existe un programa de uso continuo. Un protector auditivo que es utilizado 7 horas diarias en lugar de 8 horas puede perder el 70 % de su eficiencia. Si el conjunto de medidas nombradas no bastasen para alcanzar la dosis de ruido aceptable, se deberá reducir el tiempo de exposición del personal afectado, por ejemplo implementado esquemas de rotación del personal. En Argentina, la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 establece los límites permitidos de exposición al ruido y los niveles de presión sonora sobre los cuales es obligatorio el uso de protección auditiva. Esta ley está basada en la normativa ISO y establece una dosis de ruido máxima permitida de 90 dBA, la que es obtenida en función del función del nivel sonoro equivalente ponderado “A” durante una jornada laboral de 8 horas. Si el tiempo de exposición es menor, se aplica una tasa de intercambio de 3 dBA por reducción a la mitad o duplicación del tiempo de exposición (por ejemplo frente a una exposición de 4 hrs. se aceptará como máximo una dosis de 93 dBA). Para profundizar los conceptos abordados en esta nota, manifestar inquietudes o bien sugerir temáticas para futuros artículos, puede comunicarse al 4443-5012 ó escribir a pablo.kogan@sonoflex.com. Pablo Kogan |
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Nota Técnica - Julio del 2008 |
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Tipos y tipologías en obra acústica: síntomas, causas y correcciones posibles. Cuando en la nota de Junio dábamos cuenta de la importancia de la inclusión de la problemática acústica en una “Matriz Proyectual” que le brindara un sistema de procedimiento en el campo teórico y a la vez la concreción práctica en la resolución, nos referíamos justamente a todos aquellos casos posibles de prever a priori, minimizando o directamente anulando la problemática desde la instancia de prefiguración. Para los otros casos, los que nos encontramos en la consulta de obras ya terminadas, procesos industriales en condiciones de operatividad e incluso patologías no previstas o momentáneas como podría ser una obra en construcción en la parcela lindera, el aumento del tránsito vehicular en una calle próxima o el agregado de un equipo termomecánico al parque existente, para estos casos, solo es posible el desarrollo de soluciones acústicas a medida. Y a medida, en la especialidad acústica, significa que existe una FUENTE EMISORA de ruido que dadas sus características intrínsecas y su ubicación relativa, emitirá niveles sonoros que probablemente no vuelvan a repetirse de forma idéntica en otro caso, aun cuando sean semejantes las componentes. Existirá tan bien un SUJETO RECEPTOR de esos niveles sonoros, que según sus posibilidades físicas y sicológicas y socio culturales, tendrá sensaciones diferenciadas del ruido que esta percibiendo y que seguramente tampoco serán iguales a la de otra persona en la misma situación y momento. Como tercer integrante de este cuadro, aparece EL MEDIO a través o dentro del cual se transmite este ruido entre el emisor y el receptor; aquí es donde aparecen y adquieren relevancia los materiales, espesores, calidades de construcción, etc. y que también, como se puede suponer cuanto con una gran variedad de opciones. Aclarados entonces el marco general de solución no prevista a priori y análisis particularizado de cada caso, avanzamos en un primer intento definir un universo de casos “paradigmáticos” respecto a problemáticas típicas en el tema acústico y de control de ruido. |
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A modo de primera clasificación, se indica en la tabla anterior aquellos casos pasibles de tratar como problemáticas de aislamiento (azul) y absorción (rojo), de manera de asociar también con los materiales posibles de seleccionar. El presente listado es solo un resumen simplificado de algunos de los casos posibles de encontrar como “patologías” a posteriori y para el caso de edificios sin requerimientos especiales. En cualquier caso, la consulta al profesional o empresas especializadas será el camino de confirmación de la problemática. En la próxima nota del mes de Agosto y para seguir articulando cada uno de los temas que se exponen, desarrollaremos el caso de los sistemas constructivos Industrializados livianos y los complementos acústicos necesarios, dado que en muchos de los ejemplos antes resumidos estos son parte del tema a resolver. Alejandro L. Giani |
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Nota Técnica - Junio del 2008 |
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Proyecto Acústico: incumbencia, resolución y especificación. Cuando en la nota de Mayo nos referíamos a las diferencias básicas entre aislamiento, absorción y vibración, lo hacíamos dando cuenta de cuestiones atinentes a características físicas, explicaciones respecto de comportamientos específicos y descripciones someras de cuales materiales podían ser más o menos adecuados para uno u otro fin. En resumen, no hacíamos más que construir un sistema de identificación y catalogación de manera que, a través de pautas simples, fuera posible insertarnos en la cuestión acústica desde su materialidad. Como anticipáramos oportunamente, el tema en cuestión para este mes es las incumbencias profesionales (o de especialistas idóneos), las propuestas de resolución y los modos de especificación de las soluciones. En este sentido ambas notas abordan, desde la materialidad una y desde la prefiguración otra, una propuesta de ordenamiento y sistematización del tema acústico en general. Cuando nos referimos entonces a incumbencias profesionales desde una perspectiva acústica, estamos hablando del reconocimiento de un saber específico y que a la vez se encuentra situado en un contexto más general que es el del proyecto (de arquitectura, ingeniería, etc.) o la obra, según corresponda uno u otro caso. Ejemplos típicos como el de las asesorías estructurales, en iluminación, paisajismo, etc. son parte habitual en la elaboración de encomiendas de distinta índole. La consulta al asesor acústico y al servicio técnico de las empresas especializadas será entonces la instancia necesaria ya que en uno u otro caso y dependiendo de la complejidad, darán curso a la consulta. Superada la instancia de diagnóstico y de desarrollo conceptual de la propuesta de solución, será de esperar que aquellos especialistas o “ejecutores” de obra acústica elaboren propuestas de concreción que relacionen de manera asociada resultados esperables, factibilidad de ejecución, costos involucrados y tiempos requeridos. El desarrollo de esta instancia, será la que posibilite anticipar la necesidad de recursos, costos y cronogramas que las lógicas de la concreción exigirán oportunamente. Entender lo prioritario de esta instancia será clave, ya que en áreas tan especializadas, el ejercicio cotidiano de la concreción es la combinación ineludible al del desarrollo teórico. Por ultimo, la instancia de documentación de los trabajos de manera específica, fijando no sólo la descripción de materiales y técnicas constructivas si no también los objetivos acústicos a cumplir, ensayos de laboratorio de los materiales seleccionados y otros datos específicos, serían la etapa de cierre y confirmación de que el proceso se ha enmarcado en un sistema de proyecto planificado, con resultados ciertos, datos suficientes al momento de la ejecución y un costo acotado. El criterio en definitiva de un proceso continúo de diseño en lo concreto y también en lo operativo, adaptado a las problemáticas típicas de la especialidad acústica una matriz de desarrollo lógico, pautado y predecible. Esto y la consulta con asesores reconocidos y fabricantes confiables, deberían ser los métodos de práctica también en la resolución de cuestiones acústicas. Como corolario del tema desarrollado y confirmación de la necesidad de sistematizar la resolución de problemáticas acústicas, desarrollaremos en la próxima nota del mes de Julio el caso de los tipos y tipologías en obra acústica, de manera de enunciar los casos más habituales, los modos de identificación y el proceso típico de resolución. Arq. Alejandro Giani |
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Solucionando Problemas - Junio del 2008 |
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Sonoflex en el Laboratorio Pablo Cassara El Laboratorio Pablo Cassará eligió los productos de Sonoflex para eliminar el problema acústico que afectaban los salones del lugar. En este Laboratorio, ubicado en el barrio de Liniers, se colocaron pantallas acústicas en la terraza técnica, como tarea correctiva de la emisión de contaminantes sonoros al entorno. Estas pantallas fueron construidas con una estructura metálica desarrollada especialmente para poder soportar las inclemencias del tiempo. En este importante laboratorio se utilizaron placas Fono Absorbentes de 50 mm Calidad Pro, con un tratamiento especial apto para uso externo. De esta manera se logró minimizar la problemática acústica de este importante laboratorio respecto de la comunidad. Sonoflex continúa aportando materiales acústicos de última generación, para resolver de modo práctico y sencillo cualquier problema de control de ruidos. |
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Editorial - Mayo del 2008 |
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Por otra parte, a pesar de los cambios en los últimos días en lo macroeconómico, que pensamos que no afectará el movimiento del sector, renovamos el esfuerzo por mantener nuestro posicionamiento y me complace en informar que este año tendremos presencia en eventos que nos permitirán estar más en contacto con la cadena comercial y los profesionales del sector. Sabido es que nuestro News, es parte de una serie de herramientas que pretenden aportar elementos para una mejor comercialización de los materiales acústicos Fonac, y esperamos que uds. nos puedan aportar su punto de vista para optimizar esta comunicación, todas las opiniones serán muy bien recibidas. En esta comunicación encontrarán información sobre soluciones acústicas aportadas por Sonoflex a través de los productos FONAC, una ficha técnica del Barrier, la única barrera acústica con performance comprobada, y también una nota técnica de suma utilidad para los que quieren informarse sobre los temas relacionados con la acústica. Sin más que agregar y quedando a disposición de todos Uds., me despido hasta el News de Junio, los saluda atte. Juan Tommasiello (Director de Sonoflex) |
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Nota Técnica - Mayo del 2008 |
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Aislamiento, Absorción y Vibración Cuando en la nota anterior hablábamos de los modos en que la industria de la construcción se relaciona con los temas acústicos, dábamos cuenta de distintos conceptos posibles de intervenir: el criterio proyectual al momento de evaluar opciones, distintos gradientes de complejidad, la incorporación temprana del asesor cuando el caso lo requiere, el desarrollo de soluciones especificas, etc. En la presente nota, desarrollaremos el tema de las diferencias fundamentales entre dos conceptos cotidianos en el tema acústico y un tercero, probablemente también subestimado y a la vez no demasiado conocido. |
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Por un lado deberíamos separar aquellos casos que requieren aislamiento sonoro, de los que necesitan tratamientos absorbentes sonoros; esto es, en el primer caso independizar un local o sector o area determinada de los ruidos generados en otro lugar y que llegan por transmisión aérea. En el segundo caso, hablamos de absorción de sonido cuando en el local en cuestión, las reflexiones sonoras existentes generan un efecto de reverberación excesivo (es decir que este ruido permanece reflejándose en el local un tiempo superior al deseado.) |
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Repasando, podríamos decir que es atinente al concepto de aislamiento aquellas barreras que separan total o parcialmente un ámbito de otro y que, de la misma forma la absorción es un concepto que se refiere exclusivamente a interiores y donde juegan un papel clave las características reflejantes o absorbentes de las terminaciones superficiales.
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Respecto al tema concreto de que materiales serian mas adecuados para un caso o para el otro, las distinciones serian las siguientes: Materiales con mejor perfomance para el aislamiento: serán aquellos que por sus características físicas sean de gran densidad, continuos, sin comunicación entre sus caras; Ejemplos típicos podrían ser tabiques de hormigón, muros de mampostería maciza, maderas duras, etc. Dentro de los materiales acústicos específicos, las laminas de plomo o los polivinilos de alta densidad, que por sus características, logran pesos importantes aun en espesores bajos. |
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Si fuéramos en cambio a los materiales cotidianos que funcionaran mejor como absorbentes sonoros respecto de otros, podríamos nombrar a las terminaciones “blandas” en general: cortinados, entelados, revestimientos de fibras, etc. Así mismo, dentro de los desarrollados específicamente, las placas de cuñas anecoicas de poros abiertos resultan ser los de mejor resultado al momento de disminuir los problemas de reflexión en interiores. |
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Por ultimo y si bien se trata de un fenómeno cuya remediación recorre caminos diferenciados respecto a los tratamientos típicos de insonorización por transmisión vía aérea, nos encontramos con la transmisión estructural, las vibraciones. La decisión de incluirlo en esta nota se refiere a aquellos casos donde, si bien la transmisión de ruido vía área, tal como la “escuchamos” es preponderante, existe también una parte de esa transmisión que se manifiesta a través de, por ejemplo, la estructura del edificio. Es aquí donde se deberá analizar no solo la resultante objeto de molestia, sino también las características del emisor, su posición relativa y los modos en que este se relaciona con su entorno. Casos típicos de esta situación son por ejemplo, equipamiento de salas de maquinas colindantes con viviendas, obras en construcción del otro lado de la medianera, emisión de música (en vivo o por reproducción) en departamentos vecinos, entre otrs muchas menos frecuentes. En la mayoría de estos casos, el motivo de esta transmisión se refiere a inexistentes o inadecuados bases antivibratorias, así como desacoples de los “periféricos” con el entorno. |
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No considerar estas cuestiones en el tratamiento de salas, seguramente traería aparejado un rendimiento menor al esperado en los trabajos de aislamiento previstos, de allí su relevancia. Por ultimo y para la nota del mes de Mayo, desarrollaremos el tema de la incumbencia de los diseñadores en la etapa de desarrollo del proyecto, asi como las ventajas de un ítem acústico correctamente especificado. Atte. Arq. Alejandro Giani |
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Solucionando problemas - Mayo del 2008 |
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El emblemático Hotel Alvear de Buenos Aires eligió los productos de Sonoflex para eliminar el problema acústico que afectaba los salones del lugar. Las áreas de servicio linderas a los importantes salones donde se desarrollan los congresos, fiestas y eventos, fueron sometidos a un tratamiento acústico en los núcleos circulatorios verticales y horizontales con la finalidad de disminuir la interferencia entre los espacios de servicio y los servidos. Esta solución, incluye la colocación de las placas Fono Absorbentes Stone Class 1 de espesor de 20 mm, los que con una terminación en color arena símil piedra, cumplieron con las premisas del equipo técnico del hotel en cuanto a no alterar la estética y patrimonio arquitectónico del edificio. Sonoflex continúa aportando materiales acústicos de última generación, para resolver de modo práctico y sencillo cualquier problema de control de ruidos.
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Nueva Incorporación en el Depto. Técnico - Mayo del 2008 |
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Sonoflex incorporó a su Departamento Técnico al Ing. Pablo Kogan quién realizará tareas de desarrollo, investigación y atención de todos aquellos profesionales que necesiten resolver problemas acústicos. El Ing. Pablo Kogan en el año 2002 alcanzó el grado académico de Licenciado en Acústica en la Universidad Austral de Chile. Realizó docencia y llevó a cabo proyectos de investigación en el Instituto de Acústica de dicha Universidad, entre los que se destacan: “Molestia Generada por Ruidos de Distinto Contenido Espectral con Igual Nivel Sonoro A” y “Medición de una Barrera Acústica Mediante un Modelo a Escala”. En el año 2004 mediante su tesis “Análisis de la Eficiencia de la Ponderación A para Evaluar Efectos del Ruido en el Ser Humano”, obtuvo el título profesional de Ingeniero Acústico con Distinción Máxima, otorgado por la Universidad Austral de Chile. Ese mismo año ganó la beca Marie Curie de investigación en Acústica Arquitectónica otorgada por la Comunidad Europea (European Doctorate in Sound and Vibration Studies). Programa coordinado por el Institute of Sound and Vibration Research (ISVR) de la Universidad de Southampton, Reino Unido. El proyecto fue desarrollado durante los años 2005 y 2006 en el Departamento de Ingeniería de la Universidad de Ferrara, Italia. Adicionalmente a su formación formal en acústica, tomó varios seminarios en las temáticas de control de ruido, ruido urbano, desarrollo de materiales acústicos, entre otros. Desarrolló proyectos de investigación y colaboración mutua con científicos de distintas universidades extranjeras, lo que le permitió interiorizarse en el modo de trabajo e instrumental empleado por otros centros de investigación. Miembro de Acta Acústica (Europa), Acoustical Society of America (USA) y Ruido Urbano (Argentina). Participa en la redacción de normativa acústica nacional (IRAM), desarrolló productos de acústica y soluciones de ingeniería acústica, dictó seminarios y expuso sus trabajos en diversos congresos de Europa y América. |
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De la consulta eventual a la incorporación de plusvalía |
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Para todos aquellos que directa o indirectamente trabajamos en la construcción es de practica consultar con colegas o especialistas aquellas encomiendas atípicas, “raras” o que exceden el menú de modelos mas o menos conocidos de posibles trabajos a contratar: algún caso de refuerzo estructural en una ampliación, un balance térmico que requiere de soluciones algo mas elaboradas, la iluminación de una instalación especial, etc. De la misma forma, seguramente nos encontramos con casos que requieren de una resolución con implicancias en temas acústicos: el hijo músico de nuestro mejor comitente, un despacho gerencial que requiere mayor privacidad, ruido como contaminante en ambientes fabriles, los equipos de aire acondicionado que instalamos en la terraza o viviendas afectadas por vías de transporte, forman parte de la batería de situaciones con las que nos encontraremos (si no ha ocurrido todavía) en algún momento de la practica profesional. Y al igual que las anteriores, requieren de un saber específico que involucre a la vez criterio proyectual, selección adecuada de materiales y sistemas constructivos, herramientas para documentar correctamente, mano de obra idónea y la correcta supervisión de la D. O. Hasta aquí, nada diferencia este tema de lo antes descriptos, de hecho hasta el procedimiento de resolución podría equipararse a los demás. Sin embargo y he aquí la diferencia sustancial, para los que trabajamos de lleno en la arquitectura acustica ya sea en la resolución de problemas concretos o desarrollando nuevos sistemas y materiales acústicos, nos resulta notable ver la cantidad de casos donde el tema de la acústica arquitectónica “brilla” por sus ausencia. De hecho gran parte de los trabajos que se realizan en la actualidad son del tipo “correctivos/a posteriori” e incluso muchos de ellos sobre obra nueva, recién ejecutada. Hablábamos en el párrafo anterior de “arquitectura acústica”. Como arquitecto, preferiría hablar de “proyecto acústico” mas que de arquitectura, y la razón es bien sencilla: la mayoría de los casos de “patologías acústicas” con los que nos encontramos diariamente, son posibles de evitar con simples previsiones en la etapa de desarrollo o especificación de la idea y aquella mínima proporción que no, forman parte del mismo criterio del proyectista cuando decide hacer o no hacer, evaluar y cambiar de desición. No todas las obras requieren de complejos desarrollos teóricos, pero sí es posible resolver la mayoría de los tipos que se nos presenten habitualmente y tan solo observando algunos lineamientos básicos. Esta toma de partido frente al tema, la consulta al asesor especializado cuando corresponda y los desarrollos de las empresas especializadas en acústica, seria la combinación no solamente ideal, sino lógica para la correcta ejecución de estos trabajos. En esa línea de pensamiento, desarrollaremos desde estas páginas y a lo largo del año temas que permitan introducir a la cuestión a los distintos actores involucrados, desde una didáctica amena, que haga eje en el concepto y a la vez en su factibilidad, conservando el pragmatismo indispensable que las obras demandan. Por lo pronto, el próximo tema a desarrollar en la edición de Abril será el de las diferencias básicas entre aislamiento, absorción y vibraciones, tema que es frecuentemente motivo de confusión. Como cierre entonces, se propone invitar a la reflexión sobre los modos posibles de tomar el tema acústico, marcando la plusvalía que un buen manejo del tema brinda a la obras. Atte. Arq. Alejandro Giani |
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Nuevas incorporaciones a Sonoflex |
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Sonoflex sumó a su equipo de trabajo dos nuevos profesionales. Se incorpora como responsable del área Técnica de la empresa el Arq. Alejandro Giani quién estará a cargo de las áreas investigación y desarrollo, producción y asesoramiento acústico en general. El Arq. Alejandro Giani, quien cuenta con trayectoria de más de doce años en la resolución de problemáticas acústicas, es también docente e investigador en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos aires. Como responsable en el área Comercial se incorporó al Sr. Gustavo Rico quien estará a cargo de la atención a los distribuidores, junto con el desarrollo y optimización de los canales de distribución. El Sr. Gustavo Rico cuenta con una larga trayectoria en el mercado de la construcción, desarrollando su experiencia en empresas de primera línea en el rubro. Con la incorporación de estos profesionales altamente capacitados y con amplia experiencia en el mercado, Sonoflex continúa mejorando la atención y los canales de distribución, siempre ofreciendo a una completa y segura línea de revestimientos acústicos de última generación. Para contactarse: Tel/Fax: (54-11) 4443-5012 / 6731
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Sonoflex presente en Coca-Cola |
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Luego de estudiar las ofertas del mercado, Coca Cola eligió a Sonoflex como alternativa de calidad, seguridad y garantía; para la resolución del grave problema acústico que tenían. De esta forma Sonoflex aporta a la industria servicios de ingeniería acústica y productos especialmente preparados para resolver inconvenientes generados por la emisión de ruidos. En la planta elaboradora de Coca-cola en Capital Federal (Planta Alcorta), Sonoflex colocó pantallas acústicas para disminuir la emisión de ruidos a fincas linderas. Esta solución para minimizar los problemas que causaban generadores de los grupos electrógenos de la planta, consistió en la colocación de pantallas acústicas con espuma fonoabsorbente de 50 mm, que entre todas las pantallas, sumaron una superficie de 216 m2.
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Class 1: Tecnología de avanzada |
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